HUMOR

Atlantes


En un avión iba el Papa, el presidente Clinton, un atlante, un jipi y la tripulación del avión. En pleno vuelo el avión comenzó a fallar, el capitán del avión se dirigió a los cuatro pasajeros y les informó que el avión se iba a caer, pero que tenía otro grave problema:
Solamente tenemos tres paracaídas por lo que uno de ustedes debe
sacrificarse por el resto.
Entonces, el presidente Clinton dijo:
Señores yo me debo salvar porque la paz del mundo depende de mí y se lanzó.
El atlante dijo:
Yo me salvo porque después de quién se burlan, y se lanzó.
Entonces el Papa le dijo al jipi:
Hijo, yo ya cumplí en este mundo mi labor, sálvate tú.
El jipi le respondió:
Santo Padre no se preocupe, quedan dos paracaídas porque el atlante se lanzó con mi mochila.




¿Por qué los atlantes ponen cubos de hielo sobre el televisor?
Para tener noticias frescas.




Un día a dos campesinos atlantes, Venancio y Manolo, les regalaron un cochino (cerdo) a cada uno, pero no sabían como diferenciarlos.
Venancio, ya sé, córtale una pata a uno y el que no tenga pata es mío y el otro es tuyo.
En la noche, los cochinos se pelean y se quedan los dos con tres patas solamente, entonces Manolo dijo:
¡Córtale una oreja a uno y ese es mío, el que tenga dos orejas es tuyo. De nuevo en la noche se pelean los cerdos y se quedan los dos sin una oreja. Entonces Venancio dice:
Córtale la cola a uno y ese será mío.
Por supuesto que en la noche se vuelven a pelear y se quedan sin cola, de pronto Venancio tiene una gran idea:
¡Ya sé!, el blanco es tuyo y el negro mío.











Este era un alemán que nunca en su vida había pedido prestado dinero, y un francés que nunca en su vida había prestado dinero.
Un día estos 2 se encuentran en una tienda, se hacen amigos y el alemán le pide prestado dinero al francés, este aceptó, y decidieron que el alemán se lo abonara a una cuenta de banco.
Pasaron muchos años, y el alemán no le pagaba al francés, pero un día, se encontraron en la calle.
El francés, con una pistola, empezó a gritar:
¡Si no me pagas te mato!
Y el alemán corrió para esconderse y llegó a una cantina atendida por un atlante.
El francés lo encontró, pero como el alemán no tenía dinero dijo: ¡Ni muerto te pago!, y se disparó
A lo que el francés contestó:
¡Aunque sea, pero en el infierno me pagas!, y también se disparó. Anonadado el atlante dice:
¡Hombre! ¡Yo por nada del mundo me pierdo esta pelea!, y se dispara.



¿Por qué los atlantes cuando se lavan los dientes se cuelgan?
Porque la crema dental dice: Colgate.







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