HUMOR

Atlantes


Era una vez, que un atlante toma un taxi en la ciudad de México. Lo para, se sube y pide que lo lleve al aeropuerto. Entonces, el taxista le dice: Oiga, yo soy muy bueno para contar chistes, el mejor.
Luego dice el atlante:
¿Así?, pues entonces demuéstremelo, cuénteme un chiste, vale.
Entonces el taxista dice:
¿Quién es el hijo de mi padre que no es mi hermano?
Y el atlante pensaba:
¿Quién es el hijo de mi padre que no es mi hermano? mmm no, no sé. El taxista dice:
¡Pues yo!
Ah, es verdad dice el atlante.
Entonces en el aeropuerto, el atlante se encuentra con otro atlante y le dice:
Oye vale, yo soy muy bueno para eso de los chistes.
Y el otro dice:
Pero vale, demuéstramelo.
¿Quién es el hijo de mi padre que no es mi hermano?
Y el otro pensaba en silencio y al final dijo:
Me rindo, no sé.
Y le responde el atlante:
Pues, el taxista mexicano que me trajo hasta aquí.




Estaba Venancio, el atlante, leyendo el directorio telefónico. En eso Pepe, otro atlante, le pregunta:
¿Qué estás haciendo, Venancio?
¡Hombre, que estoy leyendo una novela!
¡Oye, pero que eso no es una novela, que es la guía telefónica!
¡Carajo, con razón ya se me hacían muchos los personajes!




Estaba un atlante en la fila para comprar los boletos y así poder entrar a ver la más reciente producción.
Deme dos boletos por favor, señorita, dice el atlante al llegar a la taquilla.
Aquí tiene, son doce reales, contesta la taquillera.
Gracias, contesta el atlante.
Al poco rato, la taquillera observa que el atlante regresa por otros dos boletos para la misma película.
A los cinco minutos, vuelve a comprar otros dos boletos para la misma película.
Después de unos instantes, regresa a la taquilla y pide otros dos boletos para la mismísima película, a lo que la encargada le dice:
Señor, ¡Dígame cuántos boletos va a querer de una buena vez, y se los vendo todos juntos!
Solo quiero dos, dice el atlante, pero el tipo de la entrada me los rompe cada vez que se los doy.











Esta un jugador de fútbol bañandose y lo ve su amigo y le dice:
¿Por qué te bañas antes del partido?
Y le contesta:
Porque el maestro me dijo que juege limpio.




Un atlante que por primera vez en su vida estaba sobre hielo dijo: Por fin mi sueño se hará realidad, pescaré un pez a través de un agujero en el hielo. Procedió a efectuar una perforación en el hielo, arroja el hilo de pescar, y una voz de ultratumba le dice:
Ahí no hay peces.
Se queda pasmado y decide hacer una nueva perforación unos metros más a la derecha. De nuevo cuenta, echa el hilo para pescar, y otra vez la voz le dice:
Ahí no hay peces, voltea a ver a todas partes y no ve a nadie y efectúa otra perforación en otra dirección.
Y otra vez la voz de ultratumba que le dice una y otra vez que ahí no hay peces, asombrado pregunta en voz alta:
¿Quién eres tú? ¿Cómo sabes que no hay peces en ninguno de los sitios donde me propongo pescar? ¿Acaso eres Dios?
A lo que la voz responde.
¡Soy el gerente de la pista de patinaje!







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