HUMOR

Borrachos


Un borrachito iba caminando por la calle. De pronto, unos gangsters lo meten a la patrulla y se lo llevan a un cuarto oscuro, lo sumergen en el agua y le dicen:
¡Confiesa ya! ¿Dónde está el dinero?
Y así fueron horas y horas, hasta que el borrachito se paró y dijo: Bueno bueno, mejor háblenle a un maldito buzo porque yo no veo nada.



Un día un pordiosero se dirigió hacia la ventanilla de un lujoso automóvil Mercedes Benz que estaba detenido en un semáforo, ocupado por un elegante y próspero caballero, y se entabla el siguiente diálogo:
Señor, ¿podría regalarme cien pesos para comer?
- Pero, ¿no te los irás a beber, verdad? - No señor, nunca en mi vida he bebido alcohol.
- Entonces, ¿te lo vas a gastar en cigarrillos? - No señor, no fumo, ni nunca lo he hecho.
- ¿Te los vas a gastar mejor jugando y apostando con los otros pedigüeños? - De ninguna manera. Nunca juego ni apuesto nada.
- ¿Te los piensas gastar en mujeres, acaso? - Jamás he salido con ninguna mujer que no fuera mi novia, convertida luego en mi esposa hasta que me abandonó.
- Entonces toma, no cien, sino mil pesos. Pero vente a comer a mi casa. Quiero invitarte a una buena comida casera y así podrás ahorrarte los cien pesos.
El pordiosero, sorprendido, sube al impresionante auto y ya en el camino pregunta: - Oiga, señor, ¿no se enojará su esposa al ver llegar a alguien como yo y que se siente a la mesa a comer?
-Probablemente sí -contesta el rico- pero valdrá la pena. -
-¿Por qué, señor?
-Tengo interés en que ella vea en qué se convierte un hombre que no bebe, no fuma, no juega, no baila, ni sale con mujeres que no sea su esposa..



Un borracho lleva parado más de dos horas frente a su casa, haciendo giros con la cabeza.
Un tipo que lo está mirando, ya no aguanta más y se acerca y le dice: Oiga amigo, ¿por qué no entra a su casa?
Y el borracho le contesta:
Estoy esperando que se pare.











Entra un borracho a su casa todo manchado con lápiz labial por todos lados hecho un desastre, y la mujer le pregunta:
¿Hombre que te pasó?
Y el borracho le responde:
¡No me vas a creer, me peleé con un payaso!




Bueno, en una cantina están bebiendo dos tipos, y ya estaban en un estado lamentable y uno le dice al otro:
Vamos a mi casa.
No, vamos a la mía, responde el otro.
Y así la pasaron hasta llegar a la casa y uno de ellos dijo:
Sí, esta es mi casa.
No, esta es mí casa.
Uno de ellos dice:
Bueno, toquemos a la puerta y al que reconozcan es el de la casa. Tocan la puerta y sale una señora y dice:
¡Que lindo, padre e hijo borrachos!







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