HUMOR

Borrachos


Estaba un borracho caminando tranquilamente en la calle y de repente se encuentra un muerto tirado debajo de una caseta telefónica y decide llamar a la policía:
Buenas noches, usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
He encontrado a un muerto dice el borracho.
Está seguro de que está muerto.
Sí, señor estoy seguro.
Muy bien, en que calle se encuentra.
Espéreme, le vuelvo a llamar ahorita.
Entonces el borracho se dirige a ver el nombre de la calle y apresurado regresa al teléfono y vuelve a marcar.
Buenas noches usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
Soy el del muerto.
Ah sí señor, ¿cuál es la calle?
Es... a ver, déjeme volver a ir a ver.
Vuelve a ir a ver el nombre de la calle y esta vez lo va repitiendo en su mente.
Buenas noches, usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
Soy yo el del muerto.
Ah sí, usted, ¿cómo se llama la calle?
Ah, es... otra vez se me olvidó.
Va varias veces y siempre a la hora de marcar se le olvida el nombre de la calle.
Hasta que por la décima vez habla:
Buenas noches, usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
El del muerto.
Ah otra vez usted, señor, ahora sí dígame como se llama la calle. Libertad.
Pero por que no lo dijo antes si no está tan difícil.
¡Es que el nombre de la otra estaba tan difícil que mejor moví al muerto!



Estaban dos borrachitos bien rascados viendo un desfile de mujeres bien buenas y uno de los borrachitos le dice al otro. Compadre vea eso ¿no es una belleza? Y el segundo borrachito responde: "Que porqueria, que porqueria" y así varias veces hasta que el otro se cansó y le dijo: "Compadre, ¿usted es del otro bando o que?" Y este le responde: "No compadre que porqueria la que tengo yo en mi casa".




Un niño le pregunta a un borracho:
¿Para qué toma?
Para olvidar.
¿Y qué vas a olvidar?
Ya se me olvidó.











Llega un borracho a la puerta de un edificio y se para delante de los timbres. Presiona el primero y le responde una voz femenina y él le pregunta. Señora ¿es usted casada? Ella le responde que si lo es. El borracho pregunta de nuevo. ¿Y su esposo esta? Ella nuevamente contesta que sí esta. El borracho timbra en el siguiente y pregunta lo mismo en otro y otro hasta que hay una señora que le contesta que es casada pero que el marido no esta. A lo que el borracho le dice por favor ¿puede bajar a ver si soy su marido?




Resulta que un borrachito regresaba a su casa después de estar hasta altas horas de la mañana, y se topa con un policía en el camino, y le pregunta: Disculpe que lo moleste, pero me puede decir, ¿cuántos golpes tengo en la frente?
El policía responde:
Ya tienes tres golpes.
Y le borrachito dice:
Entonces, me faltan dos postes para llegar a mi casa.







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