HUMOR

Borrachos


Unos amigos se encuentran en el bar, Pedro va golpeadísimo y Juan lo interroga: Pero ¿quién te atropello, compadrito? Mi vieja responde Pedro. Te atravesaste cuando iba en reversa, o qué paso? no compadre. Me pego porque llegue a la casa como Superman...¿volando? No... con los calzones encima de los pantalones.




Un borrachito va al velatorio de un amigo para consolar a su familia, cuando se acerca al féretro una mujer le dice:
A todos nos tocará.
Y el hombre le contesta:
¿Que lo van a repartir?




Un borracho estaba sentado en la banqueta y en eso pasa una abuelita con su nieta y en eso dice el borracho:
¡Adiós biscocho!
Y entonces se regresa la abuelita y le dice:
¿Qué dijiste?
Y el borracho le contesta:
Dije biscocho, no pan de muerto.











Estaban dos borrachos en un parque muy mareados, y uno de los borrachos dice:
Esa que está allá arriba es la luna.
Y dice el otro borracho:
No, ese es el sol.
Y siguen discutiendo hasta que pasa otro borracho y los dos borrachos le preguntan:
¿Esa es la luna o el sol?
Y dice el borracho:
Ay, yo no sé, yo no vivo por aquí.




Un día un pordiosero se dirigió hacia la ventanilla de un lujoso automóvil Mercedes Benz que estaba detenido en un semáforo, ocupado por un elegante y próspero caballero, y se entabla el siguiente diálogo:
Señor, ¿podría regalarme cien pesos para comer?
- Pero, ¿no te los irás a beber, verdad? - No señor, nunca en mi vida he bebido alcohol.
- Entonces, ¿te lo vas a gastar en cigarrillos? - No señor, no fumo, ni nunca lo he hecho.
- ¿Te los vas a gastar mejor jugando y apostando con los otros pedigüeños? - De ninguna manera. Nunca juego ni apuesto nada.
- ¿Te los piensas gastar en mujeres, acaso? - Jamás he salido con ninguna mujer que no fuera mi novia, convertida luego en mi esposa hasta que me abandonó.
- Entonces toma, no cien, sino mil pesos. Pero vente a comer a mi casa. Quiero invitarte a una buena comida casera y así podrás ahorrarte los cien pesos.
El pordiosero, sorprendido, sube al impresionante auto y ya en el camino pregunta: - Oiga, señor, ¿no se enojará su esposa al ver llegar a alguien como yo y que se siente a la mesa a comer?
-Probablemente sí -contesta el rico- pero valdrá la pena. -
-¿Por qué, señor?
-Tengo interés en que ella vea en qué se convierte un hombre que no bebe, no fuma, no juega, no baila, ni sale con mujeres que no sea su esposa..






Más chistes de Borrachos Página principal
© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED