HUMOR

Crueles


Dice la maestra a Pepito:
A ver Pepito, si yo digo "fui rica" es pasado, pero si yo digo "soy hermosa", ¿qué es?
Una gran mentira maestra.




Esto es un autobús de bizcos por Madrid y el conductor le dice a los pasajeros:
Si miran a la derecha podrán ver a la izquierda el Museo del Prado.



¡Noticia de último minuto!
Bomba cae en cementerio, felizmente ningún herido, todos muertos.










Esta era una pareja que estaba apunto de tener un bebe. Un día x el hombre llega a su casa y se entera que su mujer se fue al hospital a tener a su bebé.
El hombre impaciente espera en la sala de espera noticias de su bebé Cuando de pronto sale un doctor y él le pregunta:
Doctor, doctor ¿cómo esta mi hijo?
El doctor dice: Su hijo esta sano, pero tiene un pequeño defecto. El papá dice: No importa es mi hijo yo lo querré como venga
El doctor responde: No tiene piernas
El papá dice: No me importa es mi hijo tráigamelo!
Luego el doctor le aclara: Es que ese no es el único detalle, no tiene brazos.
El papá dice: No me interesa, ¡tráigamelo igual es mi hijo!
El doctor: Pero lo que pasa es que tampoco tiene tronco.
El papá: No me interesa nada yo lo mare como venga porque es un regalo de Dios ¡¡¡TRAIGAMELO!!!
El doctor: Pero antes un ultimo detalle, no tiene cabeza.
El papá: ¡¡¡TRAIGALO!!!
El doctor entra a buscarlo y sale con una bandeja que contenía una oreja y dice:
El doctor: Este es su hijo.
El papá: Hijo mío no me importa que no tengas tus extremidades ni nada tú eres mi hijo y yo Te querré por siempre mi cosita chiquitina...
Entonces el doctor al ver esto le dice:
"Señor, señor no, no insita es sordo"




Este era un concurso de latigazos, y eran muchos los participantes, las reglas: El que grita pierde, y así se inicia el concurso, se presentan muchos muy fuertes y fornidos, muchos llegan a los 20, otros pocos a los 30, antes de gritar "ya, ya, ya, por favor" entre todos sale un chavo muy delgado y débil y se decide a concursar, lo amarran y empiezan uno, dos, y así llegan a los 20 latigazos, y la gente se emociona, llegan a los 30 y la gente empieza a contar 31, 32, 33, mientras el joven con lágrimas en los ojos resiste y la multitud lo ovaciona:
¡Chiquiti-bun ala vin-von-va, el mudo, el mudo ra ra ra!







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