HUMOR

Crueles


¡Mamá, mamá!, gritaba un niño.
¿Qué pasa hijo?, preguntó la mamá.
¡Un niño de la escuela me pegó!
¿Y quién era?
No sé como se llama.
Entonces, ¿cómo lo vamos a reconocer?
Aquí tengo su oreja, ¿crees que sirva de algo?




Un señor tiene un aparatoso accidente, cuando llega al hospital el doctor le dice:
Le tengo una buena y una mala noticia.
Dígame la mala primero, doctor, dice el señor.
Hay que amputarle las dos piernas, le dice el doctor.
¿Y la buena? Pregunta el señor.
Es que hay un tipo allá fuera, que quiere comprarle el par de zapatos...



Pues Manolo mi abuela se cayó de un séptimo piso y ahora esta en el cielo, pues que rebote tiene esa vieja











Un Cieguito pedía limosna en una esquina. Pasa un turista y al querer colocarle la moneda en el jarro de metal, aquella pega con el borde y cae. El ciego se agacha y la introduce en el jarro. El turista lo mira y le dice:
¡Maldición! ¡Usted es un estafador! ¡No es ciego! Y anda engañando a la gente,
¡Sinvergüenza!
El cieguito mañoso responde:
Cálmese señor, sucede que el cieguito está enfermo y yo lo estoy
cubriendo.
Ah, ¿Y usted a qué se dedica?
Yo soy el sordomudo de la otra cuadra.




Este es un niño que le dice a su padre: Papá, papá, ¿La abuelita sabe mecánica?
No, ¿Por qué?
Porque la acabo de ver debajo de un autobús.







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