HUMOR

Había una vez...





Un día un abuelito les estaba contando una de sus historias a sus nietos. Entonces, dice:
Cuando fui a cazar leones iba con unos amigos, y me dejaron solo en medio del bosque.
De repente se empezaron a mover unos arbustos, y de repente
GRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR y ZAZ.
Los nietos espantadísimos preguntaron:
¿Qué? ¿qué pasó después?
Contesta el abuelito:
Me hice popo.
¿Cuando salieron los leones?
Y el abuelito responde:
No, ahorita que hice GRRRRRRRRRRRRRRRRR.




Un día que Pepe caminaba por la calle se encontró a Manolo con dos osos panda bebes bajo los brazos, entonces Pepe le pregunta:
¿Oye Manolo, y qué haces tú con esos osos panda? Pos parecen que no son tuyos.
A lo que éste le contesta:
Bueno Pepe, es que encontré a la madre de estos ositos muerta, y me dio mucha pena dejarlos por ahí solos.
Entonces Pepe le dice:
Mira Manolo y, ¿Por qué no los llevas al zoológico?
Y Manolo los lleva al zoológico. Al día siguiente Pepe se encuentra a Manolo otra vez, y nuevamente andaba con los mismos ositos panda bajo los brazos. Pepe se queda asombrado y le pregunta:
¿Qué? ¿No los llevaste ayer para el zoológico?
A lo que Manolo contesta:
Sí, pos es que hoy los llevo al cine, hombre.




Había una mujer tan, pero tan flaca que cuando sacaba la lengua se iba de boca.











Era un tipo que se vestía tan mal que le decían la caja fuerte.
¿Que por qué?
Pues no había quien le encontrara la combinación.




Había una vez un hombre tan pequeño, tan pequeño, que en vez de viajar en metro, viajaba en centímetro.







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