HUMOR

Matrimonios


Había un señor que al salir de su casa para tomar el transporte público siempre le decía otro hombre:
Adiós, cornudo.
Y él no entendía nada, así pasaron 5, 6, 7 días y lo mismo.
Entonces, el señor le dice a su esposa:
Oye, sabes que todos los días un hombre me dice: "Adiós Cornudo". Y al siguiente día cuando salió de la casa el mismo hombre le dijo: ¡Encima de cornudo, chismoso!




Va un señor al teatro y le dice al que vende las entradas:
¿Me da dos entradas, por favor?
¿Para Romeo y Julieta?
No, para mi esposa y yo.




En la conserjería del hotel: *Ring, ring*
- ¿Diga?
- Tengo un problema. Estamos en el piso 39 y mi mujer se quiere suicidar tirándose por la ventana.
- No se preocupe, señor, los cristales de las ventanas no se pueden abrir. - Ese es el problema.











Mariano, parece que quieres más al perro que a mí.
Que no, tonta, que los quiero igual.
Mi amor, hoy estamos de aniversario de matrimonio, ¿por qué no matamos un pollo?
¿Y que culpa tiene el pollo? ¿por qué no matamos a tu hermano que fue el que nos presentó?
¿Se enojó mucho tu mujer ayer por quedarte un rato más a jugar a las cartas?
No, total, estos cuatro dientes me los tenía que sacar.




Cierto día un tipo va al doctor y le dice:
La otra noche llegue a mi casa, encontré a mi esposa con otro hombre, me enfurecí y ella me dijo:
Ven, siéntate, anda tómate un café, vamos a platicar.
La siguiente noche, pasó lo mismo y ella me repitió:
Anda, anda, no seas enojón, tómate un cafecito y charlemos.
El doctor le contesta:
¿Y cuál es su problema?
Oiga doctor, ¿No me hará daño tanto café?







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