HUMOR

Matrimonios


Mientras desayunan, le dice la mujer al marido en tono de reclamo: ¿Sabes?, anoche, cuando dormías, me estabas insultando.
¿Y quién te ha dicho que dormía?




En el matrimonio pasan cosas muy raras, como por ejemplo, en el primer año de casados el marido habla y la mujer escucha, en el segundo la mujer habla y el marido escucha, en el tercer año hablan los dos y escuchan los vecinos.




Un día la esposa muy disgustada le dice a su esposo:
Estoy cansada de tu sentido de pertenencia, todo el tiempo andas diciendo: mi casa, mi carro, mi esposa, mi televisor, ¿No habría alguna forma de que cambiaras esa actitud?
El esposo la mira y le dice:
Bueno, está bien, quieres por favor alcanzarme nuestros calzoncillos.










Tienes dos opciones en la vida; permanecer soltero y sentirte desgraciado, o casarte y desear estar muerto.
Casarte es como ir a un restaurante con amigos. Pides lo que deseas y cuando ves lo que el otro tiene, te gustaría haber pedido eso.
El hombre esta incompleto hasta que se casa; luego, está terminado.
Un niño le pregunta a su padre: "Papá, ¿cuánto cuesta casarse?"
El padre le dijo: "No sé hijo, yo todavía estoy pagando".
Papá, ¿es verdad que en muchos países de África un hombre no conoce a su mujer hasta que se casa?"
"Eso sucede en todos lados, hijo".




En su segunda Luna de Miel, una pareja algo madura llega a las oficinas de inmigración. El guardia revisa los documentos de los interesados, al ver la identificación de la mujer dice:
Muy bien señora, la felicito, es la primera vez que veo que una dama pone en su credencial un retrato actual.
El esposo haciendo segunda a tal declaración menciona:
Ya vez mi vida, que no tiene nada de malo negar la edad.
La mujer, enojada y a punto de estallar aclara al guardia:
Lo que usted está viendo es mi huella digital.







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