HUMOR

Religiosos


¿Por qué se ríen los angelitos?
Por la gracia del Señor.




Un cura estaba limpiando el altar en su iglesia cuando entra un hombre con cara de asombro y se queda plantado delante de la estatua del Santo Padre con la mano extendida. El cura, entre preocupado e indignado, sigue con sus quehaceres sin quitar el ojo al molesto personaje, y así pasa el tiempo. Al cabo de una hora el hombre con gesto de enfado susurra a la estatua:
Por favor, date prisa que llego tarde.
El cura no puede más y totalmente enfadado increpa al hombre:
Pero desdichado, ¿Qué estás haciendo?
A lo que el hombre responde:
Mire, a mí déjeme en paz, yo lo único que hice fue dar una lismona al pobre de la entrada y él me respondió Dios se lo pagará, y a eso vengo.




Un hombre muy devoto de los santos estaba en su piso que desgraciadamente estaba en llamas, a esto llegó la policía, los bomberos y las ambulancias. Todos intentaron convencerle para que bajara pero él no estaba dispuesto. San Pedro y los ángeles me ayudarán.
Al final el hombre muere y sube al cielo donde San Pedro lo recibe en la puerta:
San Pedro le da la bienvenida pero él está disgustado.
¿Por qué no me mandaste a nadie para que me salvará?
A esto San Pedro le contesta:
¿Que no te envié a nadie? Envié a los policías, los bomberos y las ambulancias, ¡estos mortales...!











Al párroco le estaban haciendo su cena de despedida por 25 años de trabajo en una Parroquia. Un político miembro de la comunidad fue invitado para dar un breve discurso. Como el político tardaba en llegar, el sacerdote decidió decir unas palabras el mismo para llenar el tiempo: Mi primera impresión de la Parroquia, la tuve con la primera confesión que me tocó escuchar. Pensé que me había enviado el Obispo a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que había robado un televisor, que había robado dinero a sus padres, había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener aventuras con la esposa de su jefe. También en ocasiones se dedicaba al trafico y a la venta de drogas. El Padre continuaba - Me quedé asombrado, asustadísimo. Pero cuando
transcurrió un tiempo, fui conociendo más gente y vi que no eran todos así, vi una parroquia llena de gente responsable, con valores,
comprometida con su fe. Y así he vivido los 25 años más maravillosos de mi sacerdocio.
Justamente en este momento llego el político, por lo que se le dio la palabra. Por supuesto, pidió disculpas por llegar tarde y empezó a hablar diciendo: Nunca voy a olvidar el primer día que llego el padre a nuestra parroquia. De hecho, tuve el honor de ser el primero que se confesó con él ...




Un señor va a la iglesia y le pide a San Pedro:
Por favor, haz que mañana llueva o te rompo con un martillo.
El párroco escuchó esto y cambió de lugar la estatua de San Pedro, puso una igual pero más chiquita para que el individuo no rompiera la más grande.
Al día siguiente, va el señor a la iglesia y le dice:
¿Pedrito está tu papá?







Más chistes de Religiosos Página principal
© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED