Chistes de:
Abogados
Actos
Adivinanzas
Amigos
Animales
Atlantes
Autos
Aviones
Bares
Bebés
Bill Gates
Borrachos
Campesinos
Caníbales
Caperucita Roja
Chicos
Chistes Cortos
Científicos
Circos
Colmos
Comidas
Computación
Cornudos
Crueles
Cura
Cuál es...
Cómo...?
Dentistas
Deportes
Dios
Doctores
Drácula
Elefantes
Empresarios
En qué se parecen?
Enanos
Enfermedades
Era una vez
Estudiantes
Exageraciones
Farmacias
Feministas
Frases Famosas
Frases Graciosas
Funerales
Gallegos
Genios
Graffiti
Había una vez...
Hombres
Incompetencia
Indios
Infierno
Jaimito
Jefes
Ladrones
Lesbianas
Locos
Machistas
Madres
Mamá-Papá
Marinos
Matrimonios
Medicos
Militares
Mujeres
Nacionalidades
Negocios
Nerd
Nerds
Niños
No es lo mismo
Novios
Obreros
Otros...
Papá Papá
Pepito
Policías
Política
Por que?
Por qué?
Preguntas
Presos
Profesionales
Profesiones
Profesores
Qué es...
Qué le dice...
Religiosos
Restaurantes
Rubias
Solteronas
Suegras
Superman
Tacaños
Tarzan
Teléfonos
Tontos
Una Línea
Vampiros
Varios
Vecinos
Vendedores
Viejitos
Viejos


Secciones:
Cuentos Graciosos
Reflexiones
Nerds
Jokes (en inglés)
Horóscopo
Horóscopo Chino
Astrología Celta
Astrología Maya


Links de Amigos:
Acertijos
Astronomía Moderna
Astronomía Blog
...


.


Mujeres, o como elegirlas







Cuando tenía 14 años, esperaba algún día tener una novia.
Cuando tuve 16 tuve una novia, pero no había pasión. Entonces decidí que necesitaba una mujer apasionada, con ganas de vivir.
En la facultad salí con una mujer apasionada, pero era demasiado emocional. Todo era una emergencia, era la reina de los dramas, lloraba todo el tiempo y amenazaba con suicidarse. Entonces decidí que necesitaba una mujer estable.
Cuando tuve 25 años encontré una mujer muy estable, pero aburrida. Era totalmente predecible y nunca la excitaba nada. La vida se hizo tan plomiza que decidí que necesitaba una mujer más emocionante.
A los 28 encontré una mujer excitante, pero no pude seguir su ritmo. Iba de un lado a otro sin detenerse en nada. Hacía cosas impetuosas y coqueteaba con cualquiera que se le cruzara. Me hizo tan miserable como feliz. De entrada fue divertido y energizante, pero sin futuro. Entonces decidí buscar una mujer con alguna ambición.
Cuando llegué a los 31, encontré una chica inteligente, ambiciosa y con los pies sobre la tierra. Decidí casarme. Era tan ambiciosa que me pidió el divorcio y se quedó con todo lo que yo tenía.
Ahora, a los 40, me gustan las mujeres con tetas grandes.




Más Cuentos Página principal


© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar