HUMOR

El dueño del perro de vacaciones









Resulta que había un señor que iba a viajar para sus vacaciones pero tenía el gran problema de no tener con quién dejar el perro, ya que éste estaba acostumbrado a ser bien atendido por su dueño y no se adaptaba fácilmente a otras personas. Este señor no quería pasar sus días de descanso preocupado por si el perro estaba bien, si extrañaba, o si comía como era debido. Como sabía que en los hoteles por lo general no permiten perros, decidió escribir primero a unos cuantos de esos establecimientos, exponiendo su problema. Todos contestaron negativamente, pero entre todos, un hotelero, que por lo visto no tenía la misma opinión que sus colegas, le remitió la siguiente contestación:

Estimado señor:
Hace treinta años que estoy en este negocio, aunque en distintos lugares y con distinto hoteles. En todo ese tiempo jamás tuve que llamar a los bomberos para apagar un incendio provocado por un perro que se hubiera dormido con el cigarrillo encendido. Tampoco tuve que sacarle las toallas del hotel de la valija a ninguno de estos animalitos, y nunca, que yo recuerde, llegó un perro borracho de madrugada haciendo escándalo y despertando a los otros huéspedes. Así que el perro bienvenido.
P.D.: Si el perro se responsabiliza por usted, venga también.






Más Cuentos Página principal
© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED