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Cada cual la suya
Manolo y Venancio entran a dormir en un hotel. En la recepción les informan que únicamente disponen de un cuarto con un cama para los dos. En mitad de la noche, Manolo escucha la respiración agitada de Venancio y le pregunta: "Venancio, żte estás masturbando?" "ˇPues, claro, hombre!" "ˇJoder, entonces jálate la tuya!"
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