"; Los mejores chistes de Viejitos

HUMOR

Viejitos




Una anciana le pregunta a un chofer de micro:
¿Como se puede llegar más rápido al cementerio?
El chofer responde:
Pongase debajo de la rueda y estará muerta en segundos!




Un abuelito va a la clínica a chequearse, y le pregunta al doctor, cuánto tiempo de vida le quedaba, a lo cual el doctor respondió:
9.
Y el abuelito contesta muy alegre:
¡9 años!
Y el doctor continúa diciendo:
8, 7, 6, 5, 4...




En una reunión familiar los nietos piden a su abuelo que les relate la historia de cuando salvó a su general en su condición de soldado. Éste comienza la historia de la siguiente manera:
Yo estaba de guardia esa noche, cuando me percaté que se acercaba un rinoceronte a la tienda de campaña de mi General, le disparé, le corté una pierna y me la puse en el hombro, luego se repitió la historia, pero esta vez con un jabalí y también me la puse en el hombro. Luego el abuelo con un silencio profundo se queda dormido, los nietos desesperados por el final de la historia despiertan al abuelo de la siguiente manera: Abuelito, termina de contarnos la historia.
A lo que éste pregunta:
¿Qué historia mijitos?
Esa de cuando le tenías las piernas en tus hombros...
Ahhh, exclama el abuelo, después se lo mandé a guardar todito a tu abuela.









Tres viejos están sentados en un banco tomando el sol.
- Jo, si es que hay que ver lo que es la edad... tengo 70 años, y todos los días a las 7 en punto me levanto con unas ganas horribles de mear. Pero no hay forma, tu, me paso el día entero queriendo mear pero no puedo. - Pues eso no es nada. a mis ochenta años, me levanto a las 8 y lo primero que hago es irme a cagar, pero nada, que no hay manera, oye, y así me paso el día entero.
- Lo mío es peor. Con mis noventa años, yo meo todos los días a las 7 y cago a las ocho; luego, a las nueve, me despierto.




Un anciano de 90 años llega al médico para su chequeo de rutina. El doctor le pregunta:
¿Cómo se siente?
¡Nunca estuve mejor!, mi novia tiene 18 años, ahora está embarazada y vamos a tener un hijo.
El doctor piensa por un momento y dice:
Permítame contarle una historia:
Un cazador que nunca se perdía la temporada de caza, salió un día tan apurado de su hogar, que se confundió tomando el paraguas en vez del rifle. Cuando llegó al bosque, se le apareció un gran oso, el cazador levantó el paraguas, le apuntó al oso y disparó. ¿A que no sabe qué pasó? No sé, responde el anciano.
Pues el oso cayó muerto frente a él.
¡Imposible!, exclama el anciano, alguien más debe haber disparado. ¡Pues claro hombre, a ese punto quería llegar!






Más chistes de Viejitos Página principal
© Copyright 2000/2019 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED