HUMOR

Amigos


En el cine, dos amigas hablan sin parar. Una señora sentada se da la vuelta y se queja de que no puede oír nada.
¿Y usted qué le importa lo que hablamos?




Había una vez dos amigos llamados Pedro y Juan, eran tan amigos que donde sea que iban estaban juntos, era tal su amistad que hasta se bañaban juntos. Un día en una fiesta Pedro quería sacar a una chica a bailar y le dice a Juan:
Juan, quiero sacar a bailar a esa chica.
Y luego se dicen:
¡Sácala tú Juan!
¡No, sácala tú Pedro!
Total los dos la sacan a bailar. Luego Juan quería comprometerse con la chica y le dice a Pedro:
Quiero comprometerme con esa chica.
Y luego se dicen:
No, mejor tú Pedro.
No, tú Juan.
Total los dos se comprometieron con la chica y después se casaron. En la luna de miel Pedro quería acostarse con ella y le dijo a Juan: Quiero acostarme con ella.
Y luego se dicen:
No, mejor tú Juan.
No, tú Pedro.
Total los dos se acuestan y la chica queda embarazada, después de 1 año el bebé no nacía y Pedro y Juan estaban muy preocupados. Entonces, los doctores intentaron oir sus latidos pero sólo escucharon:
¡Sal tú Juan!
¡No, sal tú Pedro.




Un tipo le dice a otro:
Sabes que todas las noches sueño que voy a la ciudad en bicicleta, y cuando despierto por la mañana siento un enorme cansancio.
Yo sueño todas las noches que estoy en una fiesta con dos chicas
espectaculares, y tengo un gran problema porque estoy con una y no me da tiempo de estar con la otra, y en ese conflicto paso toda la noche. Y le dice el amigo:
Caramba, pero por qué no vas hasta mi casa a invitarme, y así te acompaño. Precisamente eso es lo que hago, pero siempre me dicen que saliste para la ciudad en bicicleta.











Un señor iba paseando por la calle cuando se encuentra a un amigo y éste lo saluda:
¡Hola! ¿Cómo te ha ido?
Bien, gracias.
Oye, ¿Tendrás un cigarro que me regales?
Claro, aquí tienes.
El amigo se lo da, y antes de que se fume el cigarrillo, el señor se toma una pastilla y después procede a fumarse el cigarrillo. El amigo dudoso, pregunta:
¿Y para qué sirve esa pastilla?
¡Ah! Sirve para que se me quiten las ganas de fumar.
¡Pero si estás fumando!
Claro, pero sin ganas.




Un señor va caminando por la calle, acababa de comprar una botella de vino. Había estado ahorrando media vida para comprarla. El señor que era bastante agarrado (egoísta) llevaba la botella de vino en el bolsillo de la gabardina, para que nadie se la viera. De repente al cruzar la calle le atropella un coche y al levantarse, ve que tiene todo manchado de rojo y dice:
¡Por favor Dios mío! ¡Que sea sangre, que sea sangre!







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