HUMOR

Atlantes


Juan se encuentra en una gran avenida esperando un aventón, en eso pasa un atlante y le dice que suba que él lo va a llevar. El atlante va a 120 Km por hora y aparece el semáforo en rojo.
¡Para! ¡Para! Le dice Juan.
El atlante le contesta:
¡No pasa nada! Mi hermano maneja igual y nunca le ha pasado nada. Sigue, y cuando llegan a otro semáforo en rojo.
¡Frena loco! ¡Frena! Dice Juan.
El atlante le vuelve a decir:
Mi hermano maneja igual, y nunca le ha pasado nada.
Y prosigue a toda velocidad. El atlante ve un semáforo en verde y se mete una tremenda frenada, Juan le dice:
¡Oye, qué te pasa estamos en verde!
El atlante responde:
¡No! ¡Hay que tener cuidado, no vaya a pasar mi hermano!




Va un atlante caminando con un yeso en el brazo y otro atlante le pregunta:
¿Qué te pasó?
Me caí de una escalera.
Y el otro dice:
¡Que suerte que tenías el yeso!




Un Atlante se encuentra en un casino de Las Vegas frente a una máquina de sodas. El Atlante introduce unas monedas, presiona un botón, y recibe una soda. Vuelve a introducir otras monedas, y recibe otra soda. Y vuelve a introducir otras monedas, y recibe otra soda más. Un señor se acerca y le dice:
Señor, ¿Puedo utilizar la máquina, por favor?
A lo que el atlante responde:
¡Aléjese, aléjese! ¿No ve que estoy ganando?











Un atlante que por primera vez en su vida estaba sobre hielo dijo: Por fin mi sueño se hará realidad, pescaré un pez a través de un agujero en el hielo. Procedió a efectuar una perforación en el hielo, arroja el hilo de pescar, y una voz de ultratumba le dice:
Ahí no hay peces.
Se queda pasmado y decide hacer una nueva perforación unos metros más a la derecha. De nuevo cuenta, echa el hilo para pescar, y otra vez la voz le dice:
Ahí no hay peces, voltea a ver a todas partes y no ve a nadie y efectúa otra perforación en otra dirección.
Y otra vez la voz de ultratumba que le dice una y otra vez que ahí no hay peces, asombrado pregunta en voz alta:
¿Quién eres tú? ¿Cómo sabes que no hay peces en ninguno de los sitios donde me propongo pescar? ¿Acaso eres Dios?
A lo que la voz responde.
¡Soy el gerente de la pista de patinaje!




Venancio está con su mujer y ésta le dice:
Vamos Venancio que quiero unos zapatos de cocodrilo.
Y Venancio se va con su amigo Manolo y le dice:
Manolo, que dice mi mujer que quiere unos zapatos de cocodrilo, ¿me acompañas a la selva?
Total llegan a la selva y cazan como cien, después se acerca Venancio a Manolo y le dice:
Manolo ya no más quedan 2 si ninguno de ellos tiene zapatos nos vamos.






Más chistes de Atlantes Página principal
© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED