"; Los mejores chistes de Aviones

HUMOR

Aviones


El organismo de aviación preparó una home page, ya desactivada,
describiendo uno de sus más ingeniosos dispositivos. El mismo buscaba testear la resistencia del vidrio del parabrisas de aeronaves y consistía en una especie de cañón que disparaba un pollo muerto en dirección al vidrio del avión testeado.
El disparo era exacto y reproducía la velocidad con la cual el ave alcanzaría el avión en vuelo. Teóricamente, si el parabrisas resistiese la prueba del impacto en la carcasa, entonces ciertamente soportaría una colisión con un pájaro en un vuelo real. En la práctica, el dispositivo funcionó perfectamente, con centenas de pruebas efectuadas en los Estados Unidos.
Estudiosos atlantes, que estaban desarrollando una locomotora super veloz, encontraron ese home page y se interesaron por el cañón de pollos, pensando en aplicar la idea a los parabrisas de su nuevo tren hi-tech en fase final de proyecto. Entraron en contacto con la us-faa, consiguieron un cañón prestado y procedieron a efectuar los tests. Ya en el primer tiro, el pollo reventó el vidrio frontal del tren, quebró el panel de instrumentos, estropeó la silla del ingeniero, e hirió dos técnicos y voló hasta el fondo de la locomotora, estrellándose contra la pared trasera y dejando un profundo agujero en la chapa. Los atlantes quedaron
completamente perplejos con el sorprendente y violento resultado. Documentaron la escena en detalle, produjeron fotos digitales, grabaron declaraciones de testigos oculares, elaboraron documentos técnicos y enviaron toda la información en un archivo "zip" a la us-faa vía e-mail, preguntando que era lo que habían hecho mal. Los técnicos americanos estudiaron cuidadosamente la documentación recibida y respondieron, en un e-mail seco y directo:
"Descongelen el pollo".




Había una vez un curioso que se metió en un avioneta. Pues, no sabía nada de aviación pero empezó a mover unas palancas, despichar botones, etc., y de pronto la avioneta empezó a carretear y emprendió vuelo. De pronto se encontró el micrófono y por la radio comenzó a pedir ayuda. Contestó la torre de control y le preguntó cuál era el problema. El se lo explica todo, entonces siguió esta conversación:
Pues, por Dios, ¿Ustedes me pueden sugerir algo?
Usted, ¿Qué sabe de aviones?
Absolutamente nada, compadre.
Bueno, entonces, le sugiero que se despida de su mamita.
Despídase usted, chistoso, que voy directo a la torre.




Un lorito que viajaba en un avión, en primera clase, llama a la azafata: - A ver, mugrienta... vení a atenderme.
- ¿Qué desea, Señor Loro? - responde ésta.
- Tráeme un whisky, guacha.
- Si Señor Loro, en un instante se lo traigo.
El señor que estaba sentado al lado del lorito aprovecha cuando se acerca la azafata a traerle el whisky, y le dice:
- Señorita ¿Y a mí podría traerme un café?
- Cuando tenga tiempo se lo traigo - Le responde la azafata de mala gana. Media hora más tarde, el lorito vuelve a dirigirse a la azafata:
- A ver, hedionda, tráeme otro whiscacho.
- Sí Señor Loro, de inmediato se lo traigo.
- A mi tráigame por favor el café que le pedí hace media hora, señorita - Insiste el hombre.
- Usted espere, y no me apure señor - responde la azafata malhumorada. Media hora más tarde, el lorito vuelve a dirigirse a la azafata:
- Floja, tráeme otro whiscacho.
- Sí Señor Loro, de inmediato - musita la azafata.
- ¿Y mi café, señorita? - pregunta ya un poco enojado el hombre.
- Usted espere, señor ¿No ve que estoy muy ocupada?
Entonces el hombre, no soporta más, y le dice al loro:
- Oiga ¿Cómo hace para que lo atiendan tan bien, que le traigan tres whiskies, y yo no consigo que me traigan un miserable café?
- Muy simple señor - responde el loro - Yo se lo pido con firmeza, la trato mal, para que vea quien es el que manda, y quien el que obedece. - ¡Ah, voy a probar con su método, a ver si funciona!
Y dicho esto, comienza a gritar:
- ¡A ver, azafata inmunda, si me traes el maldito café que te pedí hace como una hora, floja reventada!
Ante esto se acerca muy enojado el comisario de a bordo, los agarra del cogote al señor y al lorito, y los tira del avión.
Cuando los dos van cayendo, el loro le dice al hombre:
- ¡Hay que ser muy macho para ofender a la azafata y no saber volar !









Estan dos señores en un aeropuerto y uno le dice al otro:
Señor, ¿este avión es de carga o de pasajeros?
De carga, le responde.
¿Y qué carga?
Pasajeros.




Una señora estaba en un avión y al ver que estaba tronando se asustó y le preguntó al capitán:
¿Si le cae un rayo al motor #4 qué pasa?
El Capitán le respondió:
Bueno con tres motores estamos capacitados para volar perfectamente bien. Y ella le pregunta de nuevo:
¿Y si le cae un rayo al motor #3?
El Capitán le respondió:
Bueno con dos motores llegamos más o menos a una buena distancia a toda máquina.
Y ella le pregunta de nuevo:
¿Si le cae otro rayo al motor #2?
El Capitán le responde:
Bueno a toda máquina, con un motor podríamos llegar al aeropuerto más cercano.
Dice la señora:
¿Y si le cae un rayo a ese único motor?
Y dice el Capitán:
Bueno, sacamos uno de repuesto y lo ponemos a funcionar hasta que lleguemos a la ciudad más cercana.
¿Y si le cae otro rayo a ese motor?
Enconces dice el Capitán.
Bueno sacamos el segundo motor de repuesto y lo ponemos, a ver donde aterrizamos.
Y dice la señora:
¿Capitán de dónde saca usted tantos motores de repuestos?
¡Del mismo lugar donde está sacando usted tantos rayos!




Más chistes de Aviones Página principal
© Copyright 2000/2019 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED