HUMOR

Borrachos


Entra un borracho a una cantina y grita:
¿Quién se cree muy gallo?
Todos los que estaban dentro se quedan callados, pasa un rato y después de varias copas grita de nuevo.
¿Quién se cree muy gallo?
Y se para un vaquero de 1.90 de estatura y le dice:
Yo, yo me creo muy gallo, ¿Por qué?
Y le contesta el borracho:
No pues, no más para que me despierte a las 05:00 am de la mañana.



Un borracho lleva parado más de dos horas frente a su casa, haciendo giros con la cabeza.
Un tipo que lo está mirando, ya no aguanta más y se acerca y le dice: Oiga amigo, ¿por qué no entra a su casa?
Y el borracho le contesta:
Estoy esperando que se pare.




Estaba un borracho caminando tranquilamente en la calle y de repente se encuentra un muerto tirado debajo de una caseta telefónica y decide llamar a la policía:
Buenas noches, usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
He encontrado a un muerto dice el borracho.
Está seguro de que está muerto.
Sí, señor estoy seguro.
Muy bien, en que calle se encuentra.
Espéreme, le vuelvo a llamar ahorita.
Entonces el borracho se dirige a ver el nombre de la calle y apresurado regresa al teléfono y vuelve a marcar.
Buenas noches usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
Soy el del muerto.
Ah sí señor, ¿cuál es la calle?
Es... a ver, déjeme volver a ir a ver.
Vuelve a ir a ver el nombre de la calle y esta vez lo va repitiendo en su mente.
Buenas noches, usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
Soy yo el del muerto.
Ah sí, usted, ¿cómo se llama la calle?
Ah, es... otra vez se me olvidó.
Va varias veces y siempre a la hora de marcar se le olvida el nombre de la calle.
Hasta que por la décima vez habla:
Buenas noches, usted está hablando a la estación de policías, ¿cuál es su problema?
El del muerto.
Ah otra vez usted, señor, ahora sí dígame como se llama la calle. Libertad.
Pero por que no lo dijo antes si no está tan difícil.
¡Es que el nombre de la otra estaba tan difícil que mejor moví al muerto!










Este borracho se acostó en un banquillo del parque.
Llegó el policía y golpeó con la macana sobre el banquillo, y dice: aquí no se puede dormir. El borracho se levanta y cuando el policía sigue dando la ronda, se acuesta en otro banquillo. A los pocos minutos llega el policía de nuevo y golpea en el banquillo, y dice: te he dicho que aquí no se puede dormir. El borracho se levanta (refregándose los ojos) y le grita al policía: pues claro que no se puede dormir, tu golpeando y haciendo ruido con esa macana toda la noche. quién va a dormir...




Erase una vez, un borracho que abordó un autobús en el que viajaba mucha gente, y parándose en el pasillo del autobús, procedió a decir:
Los de la derecha son unos tarados, los de la izquierda son unos idiotas, los de atrás son unos imbéciles y los de enfrente son unos estúpidos. Cuando escuchó eso el conductor, freno sorpresivamente, y toda la gente cayó al piso, incluyendo al borracho, y muy enojado el chofer tomó al borracho por el cuello y le preguntó:
¡Ahora sí, dime, ¿Quiénes son unos tarados, unos idiotas, unos imbéciles y unos estúpidos?
Y el borracho contestó:
Ya ni sé, ¡Están todos revueltos!







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