"; Los mejores chistes de Crueles

HUMOR

Crueles


Un Cieguito pedía limosna en una esquina. Pasa un turista y al querer colocarle la moneda en el jarro de metal, aquella pega con el borde y cae. El ciego se agacha y la introduce en el jarro. El turista lo mira y le dice:
¡Maldición! ¡Usted es un estafador! ¡No es ciego! Y anda engañando a la gente,
¡Sinvergüenza!
El cieguito mañoso responde:
Cálmese señor, sucede que el cieguito está enfermo y yo lo estoy
cubriendo.
Ah, ¿Y usted a qué se dedica?
Yo soy el sordomudo de la otra cuadra.




Una señora con su hijo estaban empujando el carro hacia el barranco y su hijo le dice:
Mamá, mamá, ¿por qué empujamos el carro?
Y la mamá le dice:
¡Cállate que se va a despertar tu padre!




Un mendigo va y toca una puerta, sale un señor y le pregunta:
¿Qué quieres?
El mendigo le responde:
Señor, ¿no tendrá comida que me invite?
El señor responde:
¿Le importa que sea de ayer?
No, no importa.
Entonces, venga mañana.










Era un tipo tan, pero tan feo, que cuando se murió, el diablo dormía con la luz prendida.




Sube una señora al microbús y sorprendido el chofer le dice:
¡Ay, caray, nunca había visto un chamaco tan feo!
La señora llorando se sienta y al pasajero que está a su lado le dice: Ese chofer es un grosero.
Y el pasajero le contesta:
¡Vaya y reclámele mientras tanto yo le cuido a su chimpancé!






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