HUMOR

Matrimonios


Un pobre hombre estaba acostado en su cama, con una enfermedad terminal, le quedaban pocas horas de vida.
De repente huele el aroma de los tamales recién hechos, fresquitos. Para él no había nada mejor en el mundo que los tamales de su mujer Chepa. Haciendo un esfuerzo sobrehumano, baja las escaleras y, dirigiéndose al comedor, empieza a percibir el vapor que lleva el aroma a masa de maíz, carne de cerdo y pollo que desde la cocina emanaba.
Llega hasta la mesa de madera donde se encontraban extendidos los suculentos tamales y toma uno viendo que sus esfuerzos habían valido la pena, sería como su último deseo, cuando repentinamente... zuácate... siente un fuerte golpe de cucharón en la cabeza que merma sus
facultades y casi lo hace caer presa de la debilidad en sus piernas. Tratando de no desplomarse al suelo hace un giro por voltear la vista, alcanza a ver a su mujer con un cucharón de hierro en la mano, diciéndole: Ni se te ocurra, carajo ....! son pa'l velorio...!




Llega una empleada nueva a la casa, y al patrón que nunca se le escapaba ninguna empleada decide acostarse temprano y esperar que su mujer se durmiera para gatearle a la nana. Y cuando por fin lo estaba logrando lo pilla la mujer la cual le dice:
¡Desgraciado, así te quería agarrar con las manos en la masa!
A lo cual el esposo responde:
Tranquila mi amor que si ella abre es porque es una fácil y mañana mismito la echamos.
Al otro día le dice el esposo:
Mi amor, para evitar tanto problema, por qué no aprendes a cuidar a los bebés y a cocinar.
Y le responde la mujer:
¿Y tú por qué no aprendes a quererme, consolarme, a besarme y echamos al conductor?




Están charlando una mujer y su marido:
Cariño, si mi madre quiere venirse a vivir con nosotros, tendremos que comprarnos una casa más grande.
No lo intentes cariño, tarde o temprano nos acabará encontrando.











Un día nuestra cortadora de césped (eléctrica) se estropeó...
Mi mujer me llenaba la paciencia dándome a entender que yo debería arreglarla...
Por mi parte, siempre acababa teniendo otras cosas mas importantes que hacer tipo: lavar el coche, hacer un informe, en fin..., lo que para mi parecía más importante....
Un día ella pensó un modo de convencerme, muy sutil.
Cuando llegué a casa, me la encontré agachada en el césped, ocupadísima recortándolo con su tijerita de costura...
Eso me llegó al alma..., me emocioné...
Decidí entrar en casa, y volví después de unos minutos, llevándole su cepillo de dientes...
Se lo entregué y se me ocurrió decirle:
- "Cuando termines con el césped, podrías también barrer el patio..." Después de aquello, no me acuerdo de nada... Estoy en blanco....
Los médicos dicen que volveré a andar, que perdí sólo la mitad de la visión de un ojo y que cojearé el resto de mi vida




Un hombre y una mujer acababan de conocerse en una reunión social y estaban conversando. El tema eran sus matrimonios anteriores.
Yo perdí a mi marido en el mar, dijo la señora.
Lo siento mucho, replicó el caballero, ¿Se lo llevaría una corriente mientras nadaba?
¡No, que va!, íbamos en un crucero y se lo llevó una rubia despampanante.






Más chistes de Matrimonios Página principal
© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED