"; Los mejores chistes de Atlantes

HUMOR

Atlantes


En la piscina municipal de Atlantilandia, ocurrían varios accidentes, uno tras otro, hasta que un día, el alcalde decidió hablar a la ciudad: Debido a los reiterados accidentes que han ocurrido en la piscina, mañana procederemos a llenarla con agua.




Esta era una vez dos atlantes que iban en camioneta a gran velocidad en el bosque, entonces uno le dice al otro:
Oye Venancio, ¿ya viste qué rápido van los árboles?
Sí, de regreso nos venimos en árbol.




Un día a dos campesinos atlantes, Venancio y Manolo, les regalaron un cochino (cerdo) a cada uno, pero no sabían como diferenciarlos.
Venancio, ya sé, córtale una pata a uno y el que no tenga pata es mío y el otro es tuyo.
En la noche, los cochinos se pelean y se quedan los dos con tres patas solamente, entonces Manolo dijo:
¡Córtale una oreja a uno y ese es mío, el que tenga dos orejas es tuyo. De nuevo en la noche se pelean los cerdos y se quedan los dos sin una oreja. Entonces Venancio dice:
Córtale la cola a uno y ese será mío.
Por supuesto que en la noche se vuelven a pelear y se quedan sin cola, de pronto Venancio tiene una gran idea:
¡Ya sé!, el blanco es tuyo y el negro mío.










Un hombre va a trabajar cuando le pregunta un atlante que estaba de paseo por su ciudad:
Oiga, por favor, ¿Me podría decir que autobús tengo que tomar para ir al museo?
Sí, aquí mismo, tome el número 48.
A mediodía, nuestro hombre vuelve del trabajo para ir a comer y se encuentra al atlante que todavía está esperando en la parada del autobús. ¿Pero qué hace todavía aquí? ¿No le dije que tomara el 48?
¡Claro! Y ya han pasado cuarenta y tres autobuses.




Un atlante le dice a otro atlante:
Oye Manolo, me compré un reloj.
¿Qué marca?
¡Pues la hora hombre!




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