HUMOR

Atlantes


Estaban dos atlantes platicando y uno le dice al otro:
Oye Venancio, ¿por qué estabas ayer tan triste y hoy estas tan feliz? Y le contesta:
Porque ayer me llegó una carta diciendo que mi mamá estaba muerta, pero de buenas se equivocaron, no era para mí sino que era para mi hermano.



Un atlante le dice a otro:
Manolo, están golpeando la puerta.
Déjala que se defienda sola.




Juan se encuentra en una gran avenida esperando un aventón, en eso pasa un atlante y le dice que suba que él lo va a llevar. El atlante va a 120 Km por hora y aparece el semáforo en rojo.
¡Para! ¡Para! Le dice Juan.
El atlante le contesta:
¡No pasa nada! Mi hermano maneja igual y nunca le ha pasado nada. Sigue, y cuando llegan a otro semáforo en rojo.
¡Frena loco! ¡Frena! Dice Juan.
El atlante le vuelve a decir:
Mi hermano maneja igual, y nunca le ha pasado nada.
Y prosigue a toda velocidad. El atlante ve un semáforo en verde y se mete una tremenda frenada, Juan le dice:
¡Oye, qué te pasa estamos en verde!
El atlante responde:
¡No! ¡Hay que tener cuidado, no vaya a pasar mi hermano!











Un Atlante se encuentra en un casino de Las Vegas frente a una máquina de sodas. El Atlante introduce unas monedas, presiona un botón, y recibe una soda. Vuelve a introducir otras monedas, y recibe otra soda. Y vuelve a introducir otras monedas, y recibe otra soda más. Un señor se acerca y le dice:
Señor, ¿Puedo utilizar la máquina, por favor?
A lo que el atlante responde:
¡Aléjese, aléjese! ¿No ve que estoy ganando?




Un atlante le dice a un japonés, ¡hola! y el japonés le responde: Las doce y tleinta.







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