HUMOR

Locos


Estaban todos los locos conversando de pronto llega el cuidador y les dice a todos los demás locos que era hora de bañarse, entonces todos corrieron hacia la piscina excepto uno, entonces este vio que uno de los locos se estaba ahogando entonces este corrió ha rescatarlo, y lo rescata, al día siguiente el director del centro lo llamo y le dijo hemos visto su valentía y hemos llegado a un acuerdo de que usted no es loco, porque salvo a su amigo pero sucedió algo trágico al loco que usted salvo lo encontramos colgado hoy en la mañana, entonces el loco dijo: Ah, es que como estaba mojado yo lo colgué para que se secara.




Este era un manicomio lleno de locos, todos haciendo algo. De pronto un loco se levanta y dice:
Yo soy el enviado de Dios.
Otro se levanta y dice:
¡No mentiroso! ¡Yo soy el enviado de Dios!
Y se levanta otro:
Yo soy el enviado de Dios.
Y así todos se comenzaron a pelear entre ellos, cada uno diciendo lo mismo. De pronto alguien gritó aún más fuerte y todos escucharon: Tranquilos, no sé que les pasa, ¡Porque yo no he enviado a nadie!



Esta era una vez un par de locos que estaban jugando voleibol, pero con una pelota de mentira, invisible, y entonces llega un loco y les dice: Hey muchachos, ¿Puedo jugar?
Y le dicen los locos:
No, vos no vas a jugar.
Ah, con que así es la cosa, entonces me llevo la pelota.











Un día en un manicomio Federico pide hablar con el director.
Señor, quisiera que me diera de alta, ya no estoy loco.
Muy bien Federico, te voy hacer un examen, ¿Quién fue el cura Hidalgo? Fue el padre de la independencia Mexicana.
¡Ah!, muy bien, dime, ¿Quién fue Pancho Villa?
Un gran revolucionario.
¡Perfecto!, y dime, ¿Quién fue Emiliano Zapata?
Pues, el caudillo del sur.
¡Excelente!, se ve que conoces muy bien la historia.
¿Cómo no lo voy a conocer? ¡Si yo fui el caballo de esos tres!




Estaban unos loquitos en un manicomio. Todos ellos estaban gritando: ¡Ocho! ¡Ocho! ¡Ocho!
Otro loquito vio que los demás estaban gritando ocho, porque habían visto un hoyo en la pared.
El loquito por curiosidad se asomó al hoyo de la pared, y cuando se asomó, le picaron el ojo y los loquitos empezaron a gritar:
¡Nueve! ¡Nueve! ¡Nueve!







Más chistes de Locos Página principal
© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED