"; Los mejores chistes de Locos

HUMOR

Locos


Este era un manicomio lleno de locos, todos haciendo algo. De pronto un loco se levanta y dice:
Yo soy el enviado de Dios.
Otro se levanta y dice:
¡No mentiroso! ¡Yo soy el enviado de Dios!
Y se levanta otro:
Yo soy el enviado de Dios.
Y así todos se comenzaron a pelear entre ellos, cada uno diciendo lo mismo. De pronto alguien gritó aún más fuerte y todos escucharon: Tranquilos, no sé que les pasa, ¡Porque yo no he enviado a nadie!



Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, una de las visitas le preguntó al Director qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado.
"Bueno," dijo el Director, hacemos la prueba siguiente:
- "llenamos una bañadera, luego al paciente le ofrecemos una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que vacíe la bañadera."
- Ah, entiendo- dijo la visita. - Una persona normal usaría el balde porque es más grande que la cucharita y la taza.
- No- dijo el Director. -Una persona normal sacaría el tapón.
- Usted que prefiere: ¿una habitación con o sin vistas?-




Estaban dos locos planeando escaparse del manicomio y uno le dice al otro: Ve a ver el tamaño de la pared, si es baja la saltamos y si es alta tendremos que buscar otra forma de salir.
Va el loco a ver la pared, vuelve. Y el otro loco le dice:
¿Qué pasó?
No vamos a poder escapar.
¿Por qué?
Porque no hay pared.










Va un señor con rumbo a una reunión de negocios muy importante. Estalla un neumático de su auto, justo frente a un manicomio. El señor toma sus herramientas y baja del auto, saluda a un loco que estaba observándolo por una ventana. El señor quita las tuercas y va a la parte trasera del auto por el repuesto del neumático, pero cuando vuelve no encuentra las tuercas, por lo que no puede poner el repuesto.
Se preocupa y pone cara de desesperación porque se le hace tarde para su cita de negocios. Entonces, después de contarle sus preocupaciones al loco que no ha dejado de mirarlo, se desarrolla esta conversación:
¿Conoce usted algún teléfono que pueda utilizar para llamar a una grúa-remolque o a mi mecánico y avisar a mi cliente que estoy un poco tarde?
Caballero, por qué se preocupa, esto tiene una solución muy sencilla y no toma mucho tiempo.
El señor con mucha curiosidad, pero desconfiado pregunta:
¿Está seguro de eso? ¿Y cuál es la solución?
Muy fácil, quite una tuerca de cada una de los otros neumáticos, se las pone al repuesto y puede conducir sin problemas con tres tuercas en cada neumático, hasta que coloque las tuercas que hagan falta.
Luego de una rápida reflexión el señor dice:
Pero usted tiene toda la razón. Dígame, ¿Por qué esta usted internado en un manicomio siendo tan inteligente?
A lo que el loco muy seguro responde:
Estoy recluido por loco, ¡No por tonto!




Un doctor llega a visitar un manicomio y en su recorrido ve a uno de los reclusos que está cantando en una plaza, y los demás locos están enfrente a él. Al cabo de una hora el doctor vuelve a pasar y ve al loco que estaba cantando, pero ahora lo hacía de espaldas al público. El doctor le pregunta a uno de los reclusos que por qué el cantante se había volteado, a lo que éste le contesta que ese loco se creía cassette y como acabó el lado A ahora estaba en el B.






Más chistes de Locos Página principal
© Copyright 2000/2019 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED