HUMOR

Suegras


Una mujer cansada e indignada de escuchar discusiones entre su marido y su mamá, le dice al marido:
Por favor negro, hacéme un favor, andá a la casa de mi mamá y hablále bien, intenta acercarte, sólo Dios sabe cuánto tiempo más la tengamos con nosotros.
El marido le responde:
Está bien, gorda, lo voy a hacer, pero que conste que lo hago por vos. Llega a la casa de su suegra, golpea y ahí se encuentran, el hombre amablemente le dice: Hola suegrita, ¿cómo anda?, ya la estábamos
extrañando.
La suegra sorprendida lo mira y le dice:
Bien acá ando, intentando descansar.
Y el hombre pregunta:
Mire suegrita, ¿usted cree en la vida después de la muerte?
Sí, responde la suegra.
Bueno si usted se muriera, Dios no lo permita, ¿en qué animal le gustaría reencarnarse? Mmmmmmmmm, me gustaría en una víbora, le responde la suegra. Y el hombre dice:
¡Noooo! ¡Pero tiene que ser algo que nunca haya sido!




¡Compadre, Compadre! ¿Que pasó? ¿Por qué tiene esa cara, y ese gentío aquí en su casa?
Compadre, lo que pasa es que el burro mató a mi suegra.
Bueno compadre, mi más sentido pésame, ¿y esa cola es para venir a verla? No compadre, es para comprarme el burro.




Un amigo dice al otro:
¿Sabes que mi suegra es un ángel?
El otro contesta:
¡Que suerte tienes, la mía todavía vive!











A las suegras se les quiere como al sol.
Entre más lejos mejor.




Un señor llega a la casa y le dice a su esposa:
Mi amor, apresúrate, toma el perro y llévalo al veterinario para que le quiten la cola, hoy mismo.
Pero, por qué mi amor, el perro no tiene problemas con su cola.
Lo que sucede es que tu madre viene mañana, y no quiero ninguna
manifestación de alegría en esta casa.







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