HUMOR

Suegras


Hola, qué tal, ¿Por qué te ves tan cansado?
Es que vengo de enterrar a mi suegra.
¿Era muy pesada?
No, no era pesada, sino que no se dejaba enterrar.




Mi suegra nunca ha hablado mal de mí.
Jo, ¡qué buena!
No es buena, es muda.




Oigan, porque será que cuando el marido le dice a la mujer: ¡VETE AL DIABLO!, ellas se van para la casa de la mamá.











Las suegras se inventaron porque el diablo no podía estar en todas partes.



Una pareja de esposos discutía, y el marido dice:
- ¡Es que tu mamá tiene la culpa de todo!.
La esposa responde:
- Sí, ya sé que tu no quieres a mi mamá.
- ¿Quién dice que no quiero a tu madre?, si yo la quiero igual que a la cerveza.
La esposa, conocedora de la pasión de su cónyuge por la cerveza, le dice con tono de interrogación:
- ¿Tu quieres a mi mamá igual que a la cerveza?.
- Sí, quiero a tu madre como a la cerveza, porque la quiero fría, con la boca abierta y echando espuma.







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