HUMOR

Viejitos


La abuela pregunta al nieto:
Niño, ¿cómo se llama tu amigo, el que siempre me esconde las cosas? Y el nieto le contesta:
Alzheimer, abuela, Alzheimer.
La abuela vuelve a preguntar:
¿Y ese otro que me pone tan nerviosa? ¿Cómo se llama?
El nieto le dice:
Parkinson, abuela.




Un periodista realizando una encuesta a hombres longevos pasea por la calle y se encuentra a un hombre muy arrugado y algo encorvado y le pregunta:
- Señor: ¿Qué edad tiene usted?
- Yo tengo 110 años.
- ¡Qué barbaridad! ¿Cómo hace usted para tener esa edad?
- Yo como mucho ajo, por eso estoy así.
El periodista sigue paseando y se topa con otro hombre encorvado, arrugado como una pasa y un poco miope.
- ¿Qué edad tiene usted?
- Yo tengo 230 años.
- ¡¡Increíble!! ¿Cómo lo hace?
- Bebiendo mucha leche
Y paseando, paseando, encuentra a otro hombre encorvado, arrugado, que apenas podía dar un paso, asmático, en fin, hecho una porquería.
- ¡Qué barbaridad! ¿Cómo hace para estar así?
- Yo tomo mucho alcohol, mucha droga y mucho tabaco.
- ¡Qué bárbaro! ¿Qué edad tiene usted?
- 25 años.




Eran dos viejitos, y la viejita dice:
Cuasi, ese señor no deja de mirarme, ¿Será director de cine?
No, responde el viejito, es el dueño del circo.











Cuando mi abuela tenía 60 años, el médico le recomendó que caminara 3 kilómetros diarios... Ahora tiene 90, pero no sabemos dónde está.



Un doctor que había estado viendo a una viejecita de 75 años durante muchos años, se retiró.
Cuando la viejita vuelve a su control mensual, el nuevo doctor le pidió que trajera una lista de todas las medicinas que le habían recetado anteriormente. Cuando el joven doctor revisaba la lista, sus ojos casi se desorbitaron cuando vio que le habían recetado píldoras anticonceptivas. - Doña Carlota, ¿usted sabe que estas son píldoras anticonceptivas? - Sí Doctor, me ayudan a dormir por la noche.
- Doña Carlota, le aseguro que no hay absolutamente nada en estas píldoras que le ayuden a dormir.
Entonces la viejita se acercó al joven doctor, le dio una palmadita en su brazo y le dijo:
- Sí, mi querido doctor, eso ya lo sé; pero todas las mañanas disuelvo una en el jugo de naranja de mi nieta de 17 años y ni se imagina lo bien que duermo todas las noches!!!







Más chistes de Viejitos Página principal
© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar
Diseño basado en TEMPLATED