HUMOR

Niños


Abuelita, abuelita.. cierre los ojos.
A lo que le contesta la abuela:
Pero mijo, ¿por qué me pides esto?
Porque, mi papá dijo que cuando usted cierre los ojos, todos vamos a ser felices.




En una bodega llega un niño y le pregunta al bodeguero:
Señor, ¿Tiene café?
El señor le responde que sí.
El niño responde:
Entonces, deme un kilo de espaguetis.
Al otro día regresa el niño y pregunta:
¿Tiene azúcar?
El señor responde que sí.
Entonces, deme una lata de atún.
Y todos los días era el mismo cuento, venía el chico, preguntaba por una cosa y llevaba otra.
Hasta que un día el bodeguero se enojó y le dijo:
No le pienso vender más a usted ni a su familia, el niño va a su casa y le cuenta a su papá lo que el señor le dijo, y el papá todo preocupado se dirige a la bodega.
Señor, ¿Qué es lo que pasa?
Y el bodeguero le contó el caso, el papá dice:
Tiene usted toda la razón, ese hijo mío que no se compone, pero no se preocupe ahora mismo voy a la casa me quito el zapato y le doy con la correa.




Una señora tenía un nieto al que llamaba Diploma. Diploma para acá, Diploma para allá; Diploma ven acá. Un día alguien le preguntó:
Señora, ¿Por qué llama usted Diploma a ese niño?
Ella le contestó:
Porque mandé a mi hija mayor a estudiar a la ciudad y eso fue lo que me trajo.











Había un niño tan tonto, que se cortó la oreja porque la tenía repetida.




Eh, tío, he soñado que ganaba 200 millones como mi padre.
¿Tu padre gana 200 millones?
No, también lo sueña.







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